Celebrar a los indígenas

En todo el mundo se celebra la presencia viva de las culturas primigenias. Se ponen en valor los elementos distintivos del patrimonio cultural, social y natural, que dan características únicas a cada pueblo en los que habitan personas y comunidades, encargadas de diversificar la identidad de los territorios del planeta, en el que existen al menos 5.000 grupos indígenas compuestos por 370 millones de personas.


En Chile, se han reconocido desde 1993 a 10 Pueblos Originarios, desde el extremo norte al extremo sur del país, incluyendo al territorio polinésico. En ellos se mantienen vivas las tradiciones, lenguas, entendimientos del mundo que les rodea y modos de co-habitar ambientes naturales tan diversos como sus propias culturas.


La necesidad internacional de reconocer y celebrar la vida de los Pueblos Originarios o culturas indígenas, se presentó ante las Naciones Unidas en 1982, órgano que proclamó su celebración oficial en 1994, la que fue fijada para el 9 de Agosto a partir de 1995. Desde esa fecha en todo el mundo, incluido Chile, se viene celebrando a los Pueblos Indígenas.


Pero no todo es celebrar, también es conmemorar. En el mundo y en nuestro país, los indígenas han sido excluidos de la toma de decisiones que afectan a sus propios territorios y comunidades. Muchas veces han sido marginados, explotados, sus territorios sacrificados, perseguidos e incluso asesinados cuando levantan la voz en defensa de sus derechos. Por ello, el día dedicado a celebrar, debe invitarnos también a conmemorar, buscar la reparación, empatizar, no enemistar y, sobre todo, a derribar las barreras que nos separan.


A pesar de todo, e incluso en estos tiempos de pandemia, la vida de nuestros pueblos originarios, está anualmente condimentada de múltiples celebraciones, dedicadas especialmente a los cambios, inicios o finales de tiempos que la propia naturaleza va desarrollando y que desde los ancestros, son transmitidos a las generaciones presentes y futuras.


Hay celebraciones globales, como el Día de los Pueblos Indígenas, el Día de la Mujer y el Día de las Lenguas. Así como hay celebraciones locales de cada pueblo indígena, que en caso del solsticio de invierno, coinciden Mapuche, Aymara, Rapanui, entre otros pueblos del mundo.


Hoy algunos Pueblos celebran el solsticio de invierno o año nuevo, y hay otros que no, por ejemplo en la Patagonia el Pueblo Kawésqar celebra otros momentos del año en familia o en comunidad: el tiempo de las crías Jekékte, el tiempo de los huevos Jesékte, entre otros. Estas instancias, a los descendientes de esta cultura nómade, les permiten revitalizar el patrimonio vivo y material en torno a estos trascendentales momentos del año y evidenciar su permanente existencia a lo largo y ancho de su territorio ancestral.


Es importante celebrar a los indígenas, tanto como celebrar con los indígenas, inclusiva y respetuosamente, un día que celebre la rica diversidad cultural prehispánica, que viven a lo largo del territorio los Pueblos Originarios de Chile. Un gran aporte a la identidad de la sociedad, que busca reconstruir sus bases, descentralizando y empoderando a las comunidades.